¿Quién soy?

Mi nombre es Simone Seija Paseyro.

Nací en Montevideo, Uruguay, en 1968. Lectora de Registros Akásicos, Escribana, Psicóloga, Licenciada en Ciencias de la Comunicación, Escritora… un puzzle de intereses que conforman una unidad y una elección de vida.

En el año 1979, con 11 años,  edito el libro para niños “Le cuento a mi Osito” en Editorial Goyanarte, en la República Argentina.

En el año 1994 realizo los cursos de Control Mental con la Dra. Roma Bettoni, iniciando un trabajo personal a través de la canalización.

Escribana Pública egresada de la Universidad de la Republica en 1996, ejerzo dicha profesión durante diez años.

En el año 1997 produzco y conduzco el programa Hora Femenina, un magazine diario para la mujer, con énfasis en la salud, psicología y temas espirituales. En 1998 realizo la conducción del programa “Con faldas y a lo loco”. Ambos emitidos en Señal 1 (actual VTV).

En el año 2000 me desempeño como periodista gráfica en La República y La República de las mujeres. Como free lance en la revista Latitud 3035. Seguir leyendo.

Blog

9 junio, 2017

Las brujas sabias son..

“Las brujas sabias son capaces de mirar hacia atrás sin rencor ni dolor, son atrevidas, confían en los presentimientos, meditan a su manera, defienden con firmeza lo que más les importa, deciden su camino con el corazón, escuchan su cuerpo, improvisan, no imploran, ríen, y tienen los pulgares verdes.” Las brujas no se quejan- Jean

2 agosto, 2017

Ser quien se es

Ella decía que la mejor edad para una mujer eran los treinta. No se cansaba de repetirlo y me quedó grabado. Era la madre de mi mejor amiga de la infancia. Mis 30 pasaron volando, viviendo, abriendo, cerrando ciclos, mudándome de casa, de profesión, de marido. Un arrebato de pasiones encontradas, de dolores muy profundos

2 agosto, 2017

La batalla se pierde…

La batalla se pierde en el momento en que te cierras, te defiendes y te olvidas de amar. El dolor pasa, la experiencia queda, pero el verdadero fracaso no es que un vínculo no funcione…sino que a ti se te pierdan las ganas de volver a querer. Querer. No por llenar soledades. No por tener